NO VALEMOS POR LO QUE TENEMOS....NI SIQUIERA AHORA

Hace unos años escuché por primera vez la expresión "desempleo estructural". Este concepto hace referencia  a un desempleo "más permanente y menos influido por las circunstancias ambientales"o "un desempleo a largo plazo o involuntario que no disminuye ni desaparece mediante simples medidas de ajuste económico". Algunos economista como Thomas Malthus o Karl Marx explicaban, refiriéndose a este concepto, que "el capitalismo necesitaba una reserva de mano de obra suficiente para garantizar unos costes salariales bajos".  Es impresionante lo contemporánea que resulta esta definición del siglo XIX. ¿Cuánta "reserva más de mano de obra" hace falta tener en este País para garantizar no solo unos salarios bajos si no también el final de los derechos de los trabajadores???? 

Quizás,  para  aquellos que nos gobiernan, la cifra de  cuatro millones novecientos ochenta mil setecientos setenta y ocho (4.980.778)  "reservas de mano de obra" , no sea aún suficiente, pero para ellos, los "desempleados", los que les votan o no, los que cumplen con sus responsabilidades, los que luchan cada mañana  por encontrar un empleo que les permita vivir y desarrollarse como personas, los que a pesar de encontrarse día tras día con la puerta cerrada continúa llamando a ella, los que continúa fantaseando con una entrevista de trabajo, con una oportunidad de demostrar que todavía son "útiles" a la sociedad.........para ellos, ya es suficiente.

Vemos todos los días desahucios, comedores sociales abarrotados, hombres y mujeres hurgando en los contenedores de basura....y pensamos lo triste que debe ser encontrarse en esa situación, pero ¿y lo que no vemos?,¿y esos hombres y mujeres  que tal vez no hayan llegado a situaciones de supervivencia tan extremas pero cuya incertidumbre sobre su futuro laboral y personal hace que se sientan psicológicamente derrotados??. La incertidumbre es uno de los estados que más nos atormenta. Cuando eres consciente de que una parte importante de tu vida  no depende solo de ti sino también  de circunstancias ajenas a ti te sientes inseguro, y esa inseguridad  acaba transformándose en miedo. Miedo a no poder decidir sobre tu vida, a no poder afrontar tus responsabilidades, a no volver a encontrar un trabajo medio digno que te permita poder demostrar "tu valía". Llega un momento en el que podemos llegar a pensar que pocas cosas están ya en nuestras manos. 
Esta es la mala noticia, pero hay una buena.....

La buena es que todo lo anterior no tiene porque ser cierto. Quizás encontrar un trabajo que nos "realice" no está del todo en nuestras manos pero nunca lo ha estado ni en la situación actual ni cuando atábamos a los perros con longaniza. Había más posibilidades antes, seguro, pero nada estaba garantizado. 

La incertidumbre que nos hace ser infelices es la incertidumbre "mala", como el colesterol, pero nos olvidamos que incertidumbre es "no saber que nos va a pasar" por lo tanto, también existe una incertidumbre "buena" aquella que nos lleva a pensar que el futuro siempre puede ser mejor y que nosotros sí podemos actuar para que así sea.

Las personas no valemos más o menos por lo que ganamos. Todos conocemos ejemplos de personas con grandes sueldos que no valdrían ni para dar por ......., con perdón (bueno, a lo mejor para eso si) y personas con sueldos más humildes, o sin él,  con una capacidad de trabajo y de compromiso por la sociedad y con uno mismo que ya quisiera más de uno. Por lo tanto, la valía de una persona no se mide por su nómina ni por si la tiene o no la tiene. La valía de las  personas queda retratada en otros  muchas aspectos que además no siempre están relacionados con lo profesional sino más bien con lo personal, y esta valía pueden estar o no remunerada. 

Hoy más que nunca quiero decirte a tí, Luís, Juán, Pablo, Alicia, Laura......y así hasta cinco millones de nombres más, que tu valor está en ti, en lo que realizas desde que te levantas hasta que te acuestas, en los detalles, en tus sueños, en como cuidas a aquellos que te rodean, a tus hijos, a tus padres, a tus vecinos, lo que vales o no vales está en tus reflexiones, en tus deseos, en lo que aportas, en tus actos.......Cuida todo eso, porque todo eso vale mucho más que el reconocimiento en el trabajo. Esta actitud ante la vida, luchadora, amante, atrevida, esperanzadora, es la que lleva  a la felicidad y la que te  ayudará  mas tarde o más temprano a conseguir una actividad laboral que te agradará más o menos pero que te aportará  la tan necesitada y ansiada "santa nómina". Si no fuera por ella, ¿cuántos no preferiríamos "realizarnos" de otra manera??? Probablemente acabaríamos con el paro....

No desesperes porque el trabajo llegará seguro, pero  tu valía como ser humano, tu felicidad, eso sí  está en tus manos y en las de nadie más, no lo olvides, eso nadie te lo podrá arrebatar. 
Las decisiones en tu vida las tomas tú, y el camino lo marcas tú.  

Suerte!!!!









1 comentario:

  1. Siempre emanando sabiduría, pero no de esa que se aprende en la universidad, sino de la que realmente vale, de la que se construye en el corazón, en la sensibilidad, y de ahí sale.

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