Es esa sensación casi de tener que disculparte por cumplirlos. Pues bueno sí, que
le vamos a hacer, será que nací hace 50 años y por eso los he cumplido.
Aquellos que ya los
tienen te miran como diciéndote, "jódete que ya has llegado",
y los que tienen menos, empezando por tus hijos, sobrinos y
allegados...."madre mía, te estás haciendo vieja". Es como si pasar de
los 49 a los 50 no fuera una sencilla suma de 12 meses si no de 12 siglos!!
El primer impulso
es mirarte al espejo y empezar a dudar de si eres o no la misma de hace unas
horas, y lo siguiente es plantearte una revisión médica a fondo por si la
maquinaria realmente ha caído empicada en ese tiempo.
Uno de los
consejos que me dieron unos días antes del "terrible" 50 aniversario
fue: "deberías hacerte una colonoscopia, es muy recomendable a partir de
los 50". Pues bien, obediente de mí al día siguiente me metí en internet
buscando un especialista que me la hiciera. Cuando ya tenía quién y en qué
hospital empecé a visualizar la situación en la que voluntariamente me estaba
metiendo. Me imaginé un día entero tomando ese potingue que hace que
expulses hasta el alma por el esfínter; esa bata abierta por detrás mientras
esperas tumbada en una camilla a que te metan un chute en vena con el objetivo de que no te muevas al introducirte una cámara por el culo que recorre
tus entrañas en busca de algo con mal aspecto, cómo si algo pudiera tener "buen
aspecto" por esos lares. Por último, y como colofón a esa experiencia
inigualable de la colonoscopia, la espera de unos resultados al tiempo que rezas al cielo que cumplir 50 años no venga acompañado de una trágica
noticia que confirme realmente que llegar al medio siglo tiene premio.
¿Dónde vas?, me
dije. ¿Has notado algún síntoma, algo diferente en tus deposiciones que te
obligue a pasar por esta tortura? Ya que te pones prémiate con otra cosa por tu
cumpleaños, no sé, una tarde en el balneario qué también es muy de "voy a
cuidarme".
Yo no digo que no
sea recomendable, "Dios me valga" contradecir las recomendaciones
médicas preventivas, pero digo yo que bastante "jodido" es ya cumplir
50 y aguantar la presión social y familiar de "qué mayor te estás haciendo"
como para encima regalarme una invasión anal días después. Así que he
decidido que ya habrá tiempo, quizás a los 51 que ya nadie me recordará que he
llegado a los 50.
Pues sí, llegar a
los 50 es haber vivido cinco décadas, una detrás de otra. Y eso es lo que de
verdad importa, haber VIVIDO con mayúsculas, que no es lo mismo que "haber
pasado por la vida". Esa es la reflexión profunda, la que le da mérito al "haber llegado". Porque no es fácil, y eso lo sabemos.
Yo no quiero ser
la misma que era con 20, con 30 o con 40. La vida te va moldeando. Te regala
cosas y te produce heridas también. Heridas que cicatrizan y te hacen ser quien
eres. Y ese es tu legado. Sin años, sin experiencia, sin aprendizaje, no hay
nada que aportar al mundo. Cuando plantas unas semillas en un tiesto no esperas
que se queden ahí, bajo tierra, sin crecer, sin transformarse....Esperas que
vayan formándose en algo más que simples semillas. Si las cuidas darán frutos,
darán flores. Habrá momentos en que se pondrá mustia, se le caerán las hojas,
pero ahí está la belleza de todo lo que tiene vida, su transformación, su
superación.
La belleza no está
en la edad, está en la evolución.....y amigas mías (digo amigas porque se lo
dedico especialmente a ellas), felicidades y enhorabuena porque todas tenemos
50 hermosos años de EVOLUCIÓN.
Disfrutarlos y
sigamos evolucionado otros 50!!!!
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