TE REGALO MI INDIFERENCIA

 

No todo el mundo merece un perdón, tu perdón, mi perdón.

Perdonar es bueno para el alma, para el karma y nos permite pasar página.

Pero no todo el mundo merece un perdón.

Guardar rencor, alimentar la ira, maquinar venganzas, destruye, te destruye, me destruye.

Aún así, no todo el mundo es merecedor de un perdón.

Para ti que no lo eres, para ti que aún a sabiendas hieres.

Para ti que no me ves.

Para ti que no comprendes que el dolor causado debe ser reparado.

Para ti que solo te ves a ti, te regalo mi indiferencia.

No creas que es fácil, me la he trabajado, pero es un regalo, un regalo para ambas, para ambos.

Mi indiferencia no te dañará, y a mí me sanará.

No hay comentarios:

Publicar un comentario