NECESIDAD O FANTASIA

Siempre buscamos lo que no tenemos y nos olvidamos de lo que nos pertenece, de lo que es nuestro. Por mucho que luchemos, que nos empeñemos, por mucho que nos hagamos con más conocimientos, pertenencias, amigos, dinero, fama, éxito.....siempre habrá alguien que tendrá aún más y personas que tendrán aún menos.

Estamos tan ocupados en mirar hacia arriba y hacia los lados para tratar de alcanzar cosas y situaciones que no tenemos,  tan ocupados en conseguir la manera de hacernos con más, que no nos queda mucho tiempo para vivir y disfrutar lo que ya hemos conseguido.

Pensamientos como, necesito ganar más dinero, tener más reconocimiento en el trabajo, o quizás un trabajo más cerca de mi casa o con menos horas. Necesito una casa más grande, unos muebles nuevos, un piso con terraza, una televisión de plasma, una plaza de garaje, un trastero más grande. Necesito viajar, salir más, comprarme esto o lo otro, un iphone, una tablet........Podría seguir diez folios más, pero es agotador.
Cansa darte cuenta de la cantidad de necesidades que nos creamos día a día casi sin darnos cuentas. Necesidades que la sociedad de consumo, la publicidad, el vecino de enfrente, el amigo que lo tiene........nos   hace estar todo el tiempo insatisfechos con nuestras vidas.
Agotador, creo que es la palabra que define esta situación. No nos permite estar relajados y disfrutando de lo nuestro.
 La clave está en los conceptos mucho o poco. ¿Cómo se miden estos adjetivos?. Siempre en función de algo. Mucha harina o poca, pues en función de lo que estemos cocinando ¿no???. No es lo mismo hacer un bizcocho para cuatro personas que para veinte. ¿Tengo mucho o poco? Pues depende de lo que necesito. Esa es la pregunta, ¿que necesito para sentirme satisfecho? Hay que pararse y meditar. Hay que plantearse que es lo que me hace feliz a mí. Puede darse el caso de que deseemos con todas nuestras fuerzas un barco atracado en Mallorca cuando resulta que no he tenido en cuenta lo mucho que me mareo en las barcas del Retiro.....

Mientras nos enredamos en sufrir por lo que no tenemos perdemos el tiempo y obviamos lo que está a nuestro alcance. Pasan los años entre deseos y frustraciones y las cosas que nos rodean pasan desapercibidas.

Estamos a tiempo. Párate ahora y observa lo que tienes a tu alrededor. Habrá cosas que quieras cambiar, pero habrá otras muchas cosas que ames y no siempre van a estar ahí. Percíbelas, siéntelas, hazte consciente de ellas y disfrútalas.

La vida es un proceso dinámico y cambiante. Hoy estamos en un sitio y mañana en otro, y no hay rew,  no podemos dar marcha atrás: nuestros hijos crecen, nuestros padres también, los amigos van y vienen, nosotros no somos los mismos........No podemos parar el tiempo, pero si vivir el presente. De nada sirve el pasado, solo para aprender, y de nada sirve el futuro, porque no existe. Nosotros lo vamos generando, ¿cómo???, viviendo el presente con intensidad, con conciencia, con ganas.....

Nadie sabe lo que nos deparará el mañana pero tendrá mucho que ver con las decisiones que tomemos en el presente. Si no somos conscientes del mismo, no seremos capaces de tomarlas. Viviremos siempre en la fantasía, en el cuento de "La Lechera"........y nadie ni nada nos podrá devolver nuestra vida real, la que nos toca vivir o la que hemos elegido vivir.

Y si una vez conscientes de lo que tenemos hay cosas que quisieras cambiar, hazlo, pero porque sea una decisión tuya no de otros. Porque tú lo has decidido.

Al final, vivir el presente resulta mucho más sencillo y reconfortante que vivir en el planeta de al lado, que ni es nuestro, ni lo hemos construido nosotros y que probablemente, ni siquiera, esté a nuestro alcance.


No hay comentarios:

Publicar un comentario